¿Quieres abrir un negocio por tu cuenta pero no sabes como comenzar? ¿Tienes demasiadas ideas en tu cabeza pero no sabes cómo organizarlas? María Caraballo nos explica cuán importante es este primer paso que es fundamental en el desarrollo de tu compañía, nos habla del plan de negocios, qué debemos comenzar a hacer y qué es eso del valor “añadido” en una breve entrevista.
- María, ¿por qué es importante tener un plan de negocios sólido?
En el momento del ejercicio de redacción del plan de negocios, estarás abriendo la puerta para que surjan nuevas ideas o tal vez para mejorar las que ya tienes. Por medio de él, estás concretizando tus sueños, ya que siempre se recomienda escribir las metas.
- Bien, hacer un plan es el primer paso, ¿pero qué viene después?
Luego debemos establecer un orden de prioridades y comenzar a trabajar con lo que ya tenemos. Por ejemplo, a lo mejor aún no contamos con el presupuesto para crear un website, pero sí podemos crear los perfiles en las distintas redes sociales.
- ¿Qué contiene la propuesta que debemos realizar y a quién (sector o comunidad) debe ir dirigida?
La propuesta es un documento de ventas que presentas a prospectos clientes para demostrar que eres la mejor opción, que por lo general contiene un breve resumen de la empresa o su representante, los servicios y el precio.
- ¿Cómo nos sirve un plan de referencia para el futuro?
Un plan es muy útil ya que en momentos de incertidumbre, puedes recurrir a él para refrescar ideas y cotejar que estés llevando el plan fielmente. A medida que el negocio esté creciendo, habrán sus altas y bajas, por tanto, el plan de negocios nos sirve de referencia.
- Y entonces, ¿qué errores suele cometer el empresario cuando redacta sus propuestas sin la ayuda de un especialista?
El error principal es no comunicar el valor añadido que hay en cada uno de sus servicios/productos.
- ¿A qué te refieres con valor añadido?
En algunas fuentes lo definen como un servicio extra que se le da a un producto o servicio con el fin de darle un mayor valor en la percepción del consumidor. Podemos decir que es la diferencia entre el valor que le da el consumidor de lo que recibió, menos el precio que pagó. Un buen ejemplo es una cena en un restaurante. Pueden haber dos restaurantes con precios similares en sus menús, el valor añadido puede ser el trato del personal, un ambiente más acogedor, la calidad de la comida, entre otros.
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María Caraballo ofrece una ventaja competitiva, la cual va más allá de los métodos y técnicas estándar. Es muy hábil determinando las aptitudes y competencias individuales extrayendo lo mejor de cada cliente. Con varias certificaciones, en algunas la única certificada en América Latina, se mantiene al día con educación continua de las nuevas tendencias. Es mentora de nuevos miembros de Career Directors, U.S., organización con miembros a nivel mundial.

